La misión que tienen los Colegios de ASPROE es preparar a cada uno de sus alumnos (en unidad de criterios con la familia) para que puedan vivir y actuar coherentemente, con responsabilidad y solidaridad, conscientes del valor trascendente de la vida humana. Y de este modo opten por la verdad, el bien y quieran influir en la sociedad.

Proyecto Educativo:

El objetivo general del Proyecto Educativo se resume en cinco puntos:

1. Aprender a aprender.

2. Aprender a reflexionar.

3. Aprender a decidir.

4. Aprender a obrar para que.

5. Aprendan a vivir.

Este proyecto está desarrollado en objetivos específicos, que hacen efectiva su aplicación en los distintos órdenes del quehacer educativo.

La formación intelectual, humanística, científica y técnica, el enriquecimiento de los programas académicos que se impartan y la intensa capacitación del personal docente; deberán ser preocupación constante de la Dirección de los Colegios, de los profesores y maestros.

La relación padres-preceptor, en cuanto a la educación de la voluntad y las virtudes humanas en sus hijos, tiene que ser la de un plan de trabajo en conjunto. De este modo se re afirma el papel primordial de los padres en la educación. Al mismo tiempo se estará estimulando a las familias a vivir la sobriedad y el espíritu de sacrificio, además de fomentar en sus hijos reacciones positivas ante circunstancias adversas.

La educación en el trabajo (bien hecho) es un pilar fundamental de los colegios de ASPROE. Actualmente el trabajo de los alumnos es el estudio, para llevarlos a realizar esta tarea con el mayor empeño posible contamos con: 1) Maestros y profesores que tienen como principal tarea estimular el estudio. 2) Encargos prácticos que se reparten a lo largo del año (teniendo en cuenta el interés de cada alumno).

Al ser personas sociables por naturaleza, la educación para la convivencia no es un tema menor. Teniendo esto presente, sugerimos algunas pautas para aprender sobre este tema: Las puertas de la casa deben estar abiertas para los amigos de los hijos. Hay que fomentar la solidaridad con los demás (tanto en la familia como desde el colegio) y una buena forma de hacerlo es con las visitas a enfermos y necesitados. Estas tareas hacen que los alumnos aprendan a valorar lo que se les da, lo que tienen y adquieren virtudes y valores en el ambiente natural de su desarrollo como personas.

La educación para el amor humano también está contemplada en este documento. Hay que recordar que el primer lugar (en la educación de este y otros teman) corresponde a los padres. El colegio está disponible para colaborar cuando sea necesario y en el momento opor tuno por medio de la preceptoría.

Los colegios de ASPROE proporcionan formación doctrinal de acuerdo con los fundamentos de la doctrina católica, sin dejar de lado el respeto a la libertad de conciencias. Dentro de su naturaleza jurídica (estrictamente civil, no confesional) promueve en padres, profesores y alumnos piedad a la doctrina de la fe y moral católica. Estas actividades están a cargo de la Prelatura del Opus Dei que, a pedido de ASPROE, nombra sacerdotes que prestan la asistencia espiritual bajo su responsabilidad persona. Hay que destacar que este tipo de actividades son de carácter voluntario.

Con la educación en deportes se enseña a los alumnos la verdadera deportividad: aceptar los resultados adversos y vivir con sencillez los triunfos. Al mismo tiempo que crecen en esfuerzo continuo, en el desarrollo de las propias capacidades por medio del juego limpio y el respeto al contrincante. Estos serán distintivos de nuestros colegios.

El tiempo libre, aprovecharlo al máximo, es un tema de mucha importancia. El colegio fomenta los hobbies, clubes de interés fuera de horario escolar (como puede ser el Coro) y pide a los padres que se modere el uso de la televisión.

Una forma concreta que tienen los colegios para educar en orden, es con el correcto uso del uniforme. La vestimenta correcta es expresión de un estilo de vida y de la personalidad de cada alumno. Es importante desarrollar la faceta artística de la personalidad del alumno, para lograr esto es muy buena la observación de la naturaleza en unión con asignaturas artísticas.

Una vez desarrollados los puntos básicos del proyecto, no hay que perder de vista que los niños tienen derecho de recibir de sus mayores (todos los que asumen la responsabilidad de educarlos) los conocimientos que enriquezcan su saber y los ejemplos que los orienten a una vida responsable, sana y concientes de que son hijos de Dios.

“La peculiaridad de estos Colegios no está en el contenido de lo que se enseña, que debe ser variadísimo; ni en las técnicas didácticas que se siguen, que serán como aconseje en cada caso el criterio profesional de las personas que dirijan, de los profesores, del tipo de centro, etc. Tampoco consiste en el estilo, disposición u otros aspectos de las instalaciones que pueden responder a los diversos gustos y preferencias. El sello común de estos centros es mucho menos palpable que todo eso y, sin embargo, es mucho más llamativo. Se capta por todas partes y en mil detalles, que son uno por uno poco perceptibles: en el cuidado material de las cosas, en la limpieza, en la mirada de las personas, en su alegría, en el trato; en una palabra, en el espíritu que informa toda la vida del Colegio.” (Dr. Ponz Piedrafita quien fuera Rector de la Universidad de Navarra).

Historia

En el segundo semestre de 1977, un grupo de padres comenzó a reunirse con el fin de intercambiar ideas sobre las expectativas para el colegio de sus hijos. Coincidieron en que el colegio debería ser la prolongación de lo que ellos tratan de inculcar a sus hijos sobre los valores humanos permanentes. Ya que si los viven, los harán muy felices a ellos y a quienes los rodean. Lo más importante era que sus hijos fueran íntimamente felices.

El colegio no sólo debía enseñar, sino más bien educar. Esto abarca la totalidad de la persona con su inteligencia, su voluntad y su corazón. Es por estas razones que los padres, primeros responsables de la educación de los hijos, debían tomar la iniciativa en la puesta en marcha de colegios que colmaran estas expectativas.

Así empezaron a plasmar un Proyecto Educativo con principios básicos que debían ser válidos tanto en 1978 como en el 2028. Fundamentalmente, se apoyaron en la experiencia de pedagogos de la talla del catedrático español Prof. Víctor García Hoz (que posee una bibliografía muy extensa) así como también de sus alumnos de la Universidad de Navarra, que se han convertido en sus colaboradores.

ASPROE

Estos padres de familia (que deseaban para sus hijos una educación integral acorde con los valores humanos y cristianos que viven en sus casas) se unieron para darle un marco jurídico al Proyecto Educativo. Es así como se fundó la Asociación Promotora Educativa (ASPROE) sin fines de lucro.

Desde sus comienzos, mantiene los mismos principios básicos. Los que inspiran todas sus actividades y que aseguran (a los alumnos) una educación personalizada, completa y coherente, en su familia y en el Colegio.

Padres, profesores, personal no docente y alumnos (al incorporarse al Colegio) aceptan libremente y se comprometen a mantener este modelo educativo.

ASPROE procura la educación personalizada de todos sus alumnos. De esta manera se logra que cada uno desarrolle al máximo sus capacidades y aptitudes; forme su propio criterio, consiga la madurez y conocimientos necesarios para tomar sus decisiones libremente, con rectitud y sentido de responsabilidad.